Ilustración 1: Política criminológica
(Cusi Alanoca, 2018).
Cuando
se escucha hacer referencia sobre la criminología y la política pública, no
solamente es identificarlas como dos disciplinas diferentes, hay que verlas
como aquellas con la capacidad de construir propuestas más humanas, eficaces y
justas ante las distintas realidades que afectan la seguridad ciudadana, la
convivencia y la dignidad de las personas.
Actualmente,
la realidad social está marcada por la desigualdad, la exclusión y el miedo y, es
por esto, que no es suficiente con solo describir los variables tipos de
delitos que se dan a diario entre las comunidades y la población, se necesita
de la una escucha activa, del análisis crítico, de la cooperación y compromiso
genuino para lograr trasformar con las condiciones o factores que alimentan los
conflictos sociales.
Suele
pasar que las políticas públicas, algunas veces, son diseñadas desde una lógica
lejana, ¿a qué se hace referencia con esto? Bueno, a que muchas veces no logran
comprender del todo las raíces del problema o de la situación que buscan
solucionar, atender o prevenir; es ahí donde la criminología, si se aplica
desde la ética, la moral, el profesionalismo y la búsqueda del bien común,
puede llegar a convertirse una herramienta clave.
Es
esencial analizar que, a la hora de diseñar una política pública, no se trata
solo de una recopilación de datos y cifras, ni mucho menos realizar
diagnósticos fríos, la esencia está en buscar una interpretación objetiva de la
realidad, llegar a cuestionar todas aquellas respuestas que suelen repetirse
sin un sentido lógico y, sobre todo, proponer se conecten con la vida de las
personas. Por consiguiente, es indispensable considerar que para comprender el
delito o los problemas que afectan a toda una nación implica comprender la
ausencia de oportunidades, el abandono por parte de las instituciones del
Estado y la urgencia de soluciones viables que vayan más allá del castigo.
Desde una visión muy objetiva se presenta el siguiente vídeo, donde, por medio de una entrevista a Raúl Zaffaroni, se demuestra la importancia de la criminología en más que políticas públicas:
Vídeo 1:
El Derecho Penal, la Criminología y Política Criminal en el pensamiento de
Zaffaroni (Alerta informativa, 2013).
La
criminología como herramienta analítica y predictiva para el diseño de
políticas:
Partiendo
de las múltiples facetas que tiene la criminología uno de los grandes aportes a
la política pública es su gran capacidad de analizar de manera integral, las
causas, dinámicas y consecuencias de la criminalidad, así como otros fenómenos
o problemáticas relacionadas al conflicto social.
La
criminología, desde la perspectiva del estudio del delincuente y el delito, no
se queda en lo superficial, siempre va más allá de la conducta delictiva
individual esto para generar una comprensión amplia sobre el entorno, las
condiciones estructurales, las fallas institucionales y el abandono del Estado,
que en muchas ocasiones son los que sostienen y reproducen la criminalidad.
Además,
la criminología cuenta con teorías comprobadas que se basan en el método
científico y empírico. Teorías que tienen décadas de generar conocimiento,
análisis, herramientas, técnicas y estrategias de prevención sobre cómo y que
factores criminógenos, exógenos y endógenos tomar en cuenta para el estudio de
la criminalidad, el delincuente, la prevención, el control social y la victimología.
Como
bien se menciona, las teorías son de ayuda para determinar el funcionamiento de
ciertos fenómenos, por ello, “Las diferentes que se han dedicado a analizar la
delincuencia han influido en los estudios de cómo las actividades del gobierno
y la gente responden a la delincuencia como problema de la política”
(Padró-Solanet, 2016, p. 25). Por lo tanto, las ideas o propuestas no solo
quedan en lo técnico; atraviesan decisiones reales que influyen en las
políticas, por consiguiente, relacionar e integrar las teorías que brinda la
criminología como ciencia multidisciplinaria es una necesidad ética para
construir políticas más acordé con la realidad.
De
la criminología académica a la aplicada:
Cuando
se menciona la necesidad de pasar de la criminología académica a la aplicada
esto hace énfasis en la urgencia de pasar de la teoría a la práctica. Existe
mucha verdad cuando se aborda el tema sobre que, el conocimiento criminológico
se adquiere desde el aprendizaje académico, que, si bien es indispensable no
saltarse ese proceso, pero la realidad es que necesita de ese conocimiento en
la práctica, como, por ejemplo, lo mucho que aporta el saber criminológico a la
hora de diseñar e implementar una política pública.
Desde
una perspectiva crítica, es indispensable comprender que la criminología es más
que el estudio del delito. Su esencia recae en el análisis de las estructuras
de poder, la toma de decisiones que consideren aquellos factores que inciden en
provocar algún tipo de vulnerabilidad social y discursos que legitiman el
castigo. Por ello, visto desde la política “todo estudio criminológico es un
estudio ético-político-filosófico […]” (Aguilera Portales y Gonzáles Cruz,
2011, p. 62); cada teoría que se aplica y cada política que la criminología
sugiere es guiada por su sentido más humano, por un abordaje verdaderamente
criminológico que no solo interpreta el delito, sino que cuestiona el contexto.
Un
ejemplo sobre la relación entre la criminología y la política pública en la
toma de decisiones se originó en Panamá, donde fiscales del Ministerio Público
participaron en un seminario especializado en criminología, victimología y
criminalística. Demostrando como los conocimientos criminológicos no solo
pertenecen al campo académico, sino que se integran de manera activa en la
gestión institucional. En el siguiente enlace puede acceder a la noticia: Ministerio_Público_Panamá_Noticia
Evaluación
de políticas criminológicas: ¿cuál es el rol del criminólogo o la criminóloga?
Parte esencial del ciclo de las
políticas públicas y criminológicas es el de la evaluación. Desde cuál
perspectiva, bueno, desde la necesidad de saber el impacto real de estas en la
vida de la ciudadanía. No solo en esta etapa es indispensable el rol del
criminólogo o criminóloga, pero es cuando el profesional en criminología
interviene en el análisis de los datos generados.
Por lo cual, el o la profesional en
criminología actúa no como una figura externa que solamente juzga el desarrollo
y los resultados de estas políticas, sino, que se propone desde la objetividad
la identificación de debilidades, proponer las mejoras necesarias y garantizar
que se cumplan cada una de los objetivos y metas.
En cuanto a temas sociales
relacionados con la prevención del delito, que muchas veces son los problemas
mayormente son identificados y que suelen repercutir negativamente en la
sociedad, la prevención no puede y no debe sustentarse en solo métodos
punitivos.
Incorporar la criminología en las
políticas públicas no se debe de contemplar como una formalidad única y exclusivamente
técnica, sino con el compromiso de una gestión pública que la base sea la
excelencia, la ética y la coherencia con la realidades sociales, de salud,
ambientales y económicas que se pretenden cambiar, solo desde esta visión se
puede dejar de improvisar en los temas sociales que necesitan de un abordaje
por parte del Estado y se comience a construir y planificar políticas públicas
con fundamentos.
De igual manera, todo profesional en
criminología tiene la responsabilidad de analizar a detalle cada resultado,
poner atención a los efectos no deseados o no previstos de las políticas. En
muchas ocasiones, la política puede generar resultados positivos en ciertos indicadores,
pero, generar efectos negativos en otras áreas, como, por ejemplo: el aumento
del estigma social o la criminalización de la pobreza; por lo tanto, detectar
estos daños y advertir sobre los mismos es parte vital de su compromiso
profesional.
Por consiguiente, integrar saberes de
la ciencia criminológica a las decisiones públicas es una manera de dignificar
dicha disciplina como a las comunidades que esperan soluciones exitosas por
parte del Estado. Por ello, la relación entre la criminología y la política
pública no debe ser opcional, debe ser urgente; el rol del criminólogo y
criminóloga debe partir de seguir insistiendo en que el conocimiento, cuando se
debe al servicio público, puede y debe ser una herramienta de justicia.
Referencia
Aguilera
Portales, R. y Gonzáles Cruz, J. (2011). Política criminológica y seguridad
pública: un análisis alternativo desde la criminología crítica. https://shre.ink/eknI
Alerta
Informativa. (2013). El Derecho Penal, la Criminología y Política Criminal
en el pensamiento de Zaffaroni. [Video 1: YouTube]. https://youtu.be/JVFgb-Y86bc?si=R1VrHYbZMQOp3oEJ
Cusi
Alanoca, J. L. (2018). Política criminológica. Urgente.bo. [Ilustración
4]. https://shre.ink/ekHq
Ministerio
Público de Panamá. (2025). Fiscales se capacitan en temas de Criminología,
Victimología y Criminalística en la investigación penal. https://shre.ink/eQon
Padró-Solanet,
P. (2016). Evaluación y análisis de políticas públicas en la política
criminal. https://shre.ink/eknR

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